El Gobierno reabre el Congreso con la reforma del BCRA y la inocencia fiscal al tope de la agenda

Publicado: 06 / 08 /2026

El Gobierno reabre el Congreso con la reforma del BCRA y la inocencia fiscal al tope de la agenda
Foto: Casa Rosada / Wikimedia Commons (CC BY 2.5 AR).

El oficialismo reabrió la agenda parlamentaria de agosto con tres nombres propios en la mesa: la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, Inocencia Fiscal II y la pulseada por la propiedad privada. El paquete, que combina economía y política, volvió a dejar en claro que la Casa Rosada quiere que el Congreso funcione como amplificador de su programa y no como obstáculo permanente.

La cobertura de TN, Infobae y Parlamentario muestra el mismo mapa: el Gobierno busca avanzar con un cronograma intenso en Diputados y el Senado, confiado en que todavía puede juntar aliados para sacar dictámenes y empujar las leyes al recinto. El BCRA aparece como la pieza más simbólica, porque condensa la idea de blindar la política monetaria y limitar de una vez el financiamiento al Tesoro.

El núcleo de la reforma

La discusión sobre el Banco Central no se agota en la técnica financiera. El oficialismo quiere que la nueva normativa fije con más dureza la misión primaria de la autoridad monetaria, reduzca los márgenes de asistencia al sector público y ordene el funcionamiento institucional del organismo. Para Milei, la reforma es una marca de época: una manera de dejar por escrito que la emisión y el déficit no volverán a convivir con normalidad política.

  • La reforma del BCRA es la prioridad simbólica del paquete.
  • Inocencia Fiscal II busca ampliar garantías para la regularización de fondos.
  • El Senado y Diputados quedan como escenarios simultáneos de negociación.
  • El Gobierno quiere llegar a agosto con avances antes de que pese más la agenda electoral.

En paralelo, Inocencia Fiscal II vuelve a poner sobre la mesa la intención oficial de atraer dinero no declarado al circuito formal. La medida apunta a darles previsibilidad a quienes quieran regularizar activos, aunque también abre críticas por el alcance tributario y por el mensaje político que implica en un contexto de ajuste. El Ejecutivo insiste en que se trata de una herramienta para ampliar la base formal y mover recursos hacia la economía real.

La pulseada que viene

El Gobierno sabe que el Congreso no le va a regalar nada. Pero también sabe que agosto puede dejar una foto útil si logra encadenar avances parciales: dictámenes, negociaciones y sesiones que muestren capacidad de control sobre la agenda. En ese esquema, la reforma del BCRA se convirtió en una prueba de fuego para medir si el oficialismo todavía puede convertir su impulso político en mayoría legislativa efectiva.

Fuentes consultadas